Un niño solo ante un juego inmenso

Robert James Fischer nace el 9 de marzo de 1943 en Brooklyn, Nueva York. Su madre, Regina Wender, cría sola a sus dos hijos en un modesto apartamento. Bobby descubre el ajedrez a los 6 años gracias a un juego comprado en una tienda de comestibles. Lo que empieza como un pasatiempo solitario se convierte enseguida en una obsesión total, lo único que importa.

Desde los 8 años frecuenta el Brooklyn Chess Club. Los socios adultos no tardan en reconocer que se las ven con un fenómeno fuera de lo común. A los 13 años, Bobby Fischer juega la «partida del siglo» —no el famoso match de 1972, sino una partida contra Donald Byrne en el Lessing J. Rosenwald Trophy Tournament de 1956—. Esta victoria deslumbrante, en la que un niño sacrifica su dama ante un maestro consagrado, recorre el mundo del ajedrez como una revelación.

Prodigio precoz: Fischer se convierte en Gran Maestro Internacional a los 15 años y 6 meses, en 1958, y es entonces el jugador más joven en alcanzar ese título. Un récord que se mantuvo hasta 1991.

El ascenso a la cumbre (1958–1971)

En los años sesenta, Fischer se impone poco a poco como el mejor jugador occidental, aunque choca con la maquinaria soviética. La URSS produce campeones en cadena —Tal, Petrosian, Spassky, Keres—, respaldados por un sistema estatal, preparados en equipo y asesorados por teóricos de primer nivel. Fischer, en cambio, trabaja solo en su apartamento, analiza noches enteras y desarrolla su propio estilo: universal, preciso, implacable.

Su relación con los torneos internacionales es tensa. Exige condiciones especiales, critica a los organizadores, abandona competiciones en curso. Muchos ven en él un carácter imposible. Otros reconocen a un perfeccionista que se negaba a jugar en condiciones indignas de su nivel.

«Soy el mejor jugador de ajedrez que ha existido jamás.» — frase atribuida a Bobby Fischer, años sesenta

En 1971, durante los matches eliminatorios por el título mundial, Fischer ofrece actuaciones que desafían la comprensión. Vence a Mark Taimánov por 6–0 y después a Bent Larsen por 6–0: dos matches perfectos, sin ceder una sola partida ante rivales de primer orden. Frente a Petrosian gana por 6,5–2,5. Estos resultados, en la historia del ajedrez de alto nivel, nunca se han repetido.

Reikiavik 1972: el Match del Siglo

Verano de 1972, Reikiavik, Islandia. Bobby Fischer se enfrenta a Borís Spassky, campeón del mundo vigente, por el título supremo. El contexto geopolítico es el de la Guerra Fría en su punto álgido. Los estadounidenses ven en este match una batalla simbólica contra el comunismo. Los soviéticos no pueden permitirse perder.

El campeón fantasma: 1972–1992

Tras Reikiavik, Fischer no vuelve a competir oficialmente. Anatoli Kárpov espera en vano a su rival para el match por el título de 1975. Fischer impone a la FIDE condiciones extravagantes —un match a 10 victorias sin límite de partidas y en el que el campeón conservaría el título con 9–9—. La FIDE acepta las 10 victorias pero rechaza la cláusula del 9–9. Fischer no se presenta, y el título se concede a Kárpov por incomparecencia.

Si Fischer habría vencido a Kárpov sigue siendo uno de los grandes debates del mundo del ajedrez. En 1975, Fischer estaba probablemente en la cumbre de su arte. Kárpov, extraordinario jugador posicional, aún no había alcanzado la profundidad que haría de él un campeón durante diez años. Los especialistas siguen divididos.

Durante veinte años, Fischer desaparece casi por completo de la escena pública. Vive de forma semiclandestina, en Los Ángeles y luego en otros lugares, y mantiene posturas conspiranoicas cada vez más inquietantes, entre ellas virulentos comentarios antisemitas que empañarán para siempre su imagen pese a la admiración universal por su talento.

El regreso improbable: 1992, Yugoslavia

En 1992, Fischer acepta un match de revancha contra Spassky por 5 millones de dólares, organizado en Yugoslavia bajo embargo de las Naciones Unidas. El Departamento de Estado estadounidense le prohíbe jugar bajo amenaza de procesamiento. Fischer da una rueda de prensa, saca un documento oficial del gobierno estadounidense y le escupe delante de las cámaras. Esa es su respuesta.

Vence a Spassky por 10 victorias a 5 (17,5–12,5). Las partidas confirman que, pese a veinte años de inactividad oficial, Fischer sigue siendo un jugador de un nivel excepcional. Pero después de este match se convierte en un fugitivo de la justicia estadounidense. Se instala sucesivamente en Filipinas y en Japón, donde es detenido en 2004 por un pasaporte irregular, y después en Islandia, que le concede la ciudadanía.

El legado de Fischer: Bobby Fischer es el inventor del Ajedrez 960, una variante revolucionaria en la que la posición inicial de las piezas se genera al azar entre 960 configuraciones. Esta variante, adoptada hoy por Carlsen y otros campeones, refleja su obsesión por la autenticidad del juego.

La cuestión del genio y la locura

Bobby Fischer murió el 17 de enero de 2008 en Reikiavik, a los 64 años, de insuficiencia renal. Rechazó todo tratamiento médico hasta el último minuto.

Su legado ajedrecístico es incuestionable. Sus análisis, sus novedades de apertura y su estilo universal, que combinaba la precisión táctica soviética con una creatividad genuinamente estadounidense, han influido en todas las generaciones posteriores. El propio Kaspárov reconoce a Fischer como la referencia absoluta.

Pero Fischer sigue siendo una figura trágica, consumida por sus demonios interiores. Su nivel de juego en 1971–1972 representa quizá el punto más alto que un ser humano haya alcanzado jamás en este juego. Ningún otro jugador de la historia —ni siquiera Kaspárov en su apogeo— ha ofrecido actuaciones tan dominantes en un periodo tan corto.

Descubra los juegos de ajedrez que inspiraron a una generación

Fischer jugaba en tableros de madera maciza de calidad de competición. Le Palais des Echecs ofrece una selección de juegos de ajedrez de madera digna de los grandes campeones.

Ver los juegos de calidad →

Cronología de Fischer

1943
Nacimiento en Brooklyn
1956
Partida del siglo vs. Byrne
1958
GM a los 15 años
1972
Campeón del mundo
1975
Incomparecencia vs. Kárpov
2008
Fallecimiento en Reikiavik

Para seguir explorando a los grandes campeones, descubra la biografía de Garry Kaspárov, que estudió a Fischer más que nadie, o conozca la historia del Ajedrez 960, la invención tardía que demuestra una inteligencia todavía intacta.